lunes, 30 de enero de 2012

¿QUÉ ES LO JUSTO Y QUÉ ES LO LEGAL?

 

En las Escuelas de Derecho se nos ha enseñado que lo justo es lo legal; sí pero no. Así por ejemplo: Atendiendo al Principio “Pacta sunt servanda” un contrato de compraventa de bien inmueble a plazos con una cláusula que contenga una disposición que la mora en una de las cuotas será suficiente para que el comprador pierda todos sus derechos de adquisición de la propiedad y pierda los abonos entregados. Puede ser muy legal pero no es justo.

Por eso, los Estados regulan y restringen la sacro santa “Autonomía de la voluntad” cuando esta se convierte en abusiva y desproporcionada en la contratación a favor de la parte más fuerte.

En sentido positivo se busca el mayor beneficio del administrado; de la parte más débil en la relación contractual. La duda siempre lo favorece.

En sentido sancionador tiene una orientación reparadora, constructiva. Se llega a una medida extrema cuando ya no hay otra a tomarse. Pero todo debe estar dentro de la legalidad.

Lo justo por muy bueno que sea es arbitrario si no tiene reglas pre existentes que lo moldeen. Reglas válidas para todos sin distingos de raza, sexo o condición social.

Si se deja al libre arbitrio la medicina puede ser peor que la enfermedad.

En sentido contrario, una legalidad estricta sin parámetros de justicia y equidad es huérfana. Lejos de contribuir a la paz social, alimenta la corrupción y su inobservancia, promueve el caos y la violencia.

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